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Hoy quiero presentaros a Jorge Delgado, un chico de preciosa sonrisa y gran corazón. Él es un luchador, un superviviente que ha superado un cáncer complicado. Aunque ha perdido una pierna en la batalla. Pero ¿qué es una pierna en comparación con la vida? Nada que una buena prótesis no pueda arreglar… Su lucha no ha sido fácil, porque empezó cuando era muy pequeño todavía para entender el significado de la palabra cáncer. Tenía 6 añitos y una tarde, jugando con su hermano, se dio un golpe en la rodilla derecha, al que siguieron un fuerte dolor, hinchazón, fiebre y un gran hematoma.
“Yo no era consciente de lo que se me venía encima, ya no solo por mi, sino por mis padres, fue terrible la verdad. Tuve que someterme a quimio y radioterapia, pasar por el quirófano para extraerme 2cm de hueso y luego, rehabilitación para volver a caminar. Soy de Barcelona pero me trataron en el hospital La Fe, en Valencia. Tuve que desplazarme a un sitio nuevo, dejar mi colegio, mis amigos, mi familia, y lo mas importante: mi niñez. Todo para aprender, desde muy pequeño, a ser maduro y combatir con el cáncer”- cuenta Jorge.
El cáncer que tuvo Jorge se llama sarcoma de Ewing, “es un tipo de cáncer óseo maligno, destructor, que suele aparecer en la niñez”, nos explica. “Son células malignas que se salen de su rutina normal para crecer haciendo mal, destruyendo donde se encuentren. En mi situación concreta fue en mi pierna derecha, en la rodilla, hasta destruirme el fémur entero. ¡Imaginaos tener 12 centimetros de cáncer maligno dentro!Hasta que me rompió el hueso en dos partes: ahí viene el problema grande, porque el cáncer quiere mezclarse con la sangre”.
El sarcoma de Ewing le había dejado “tocada” la pierna, pero Jorge volvió a caminar, aunque con algunas limitaciones. En 2009 este joven catalán tuvo una recivida: el cáncer había vuelto, pero esta vez era mucho más agresivo. Jorge tuvo que enfrentarse a uno de los peores momentos de su vida, cuando los médicos le dijeron “hay que amputar”. Era la pierna… o la vida. ¡Estaba clara la opción que había que elegir! “No había otra opción que la amputación mas radical que hay, llamada hemipelvectomía, a nivel de cadera. Ya no era solo el cáncer. Me preguntaba ¿cómo podré andar?, ¿qué tipo de prótesis necesitaré? Estas y muchas otras preguntas antes de la amputación no me ayudaron mucho, pero saqué fuezas, de dónde aún no lo sé, y me prepare para el día más importante de mi vida”, explica.
Tras el duro episodio de
la amputación, ya fuera de peligro y con meses de rehabilitación, Jorge consiguió dominar su prótesis y llevar una vida casi normal. Él reconoce que hay barreras en el día a día “si una persona normal ya las tiene imaginate yo. No es fácil, pero nunca es imposible. Tengo fuerzas y sobre todo razones para vivir: es mi motivación diaria”.
Sin embargo, el tema de la prótesis fue complicado, ya que la que necesitaba Jorge era especial y poco frecuente, debido al tipo de amputación radical a la que fue sometido. “Pasar otra vez por el cáncer y luego por la amputación no fue nada fácil, pero la sorpresa fue cuando a la hora de aprender a andar de nuevo me dicen que como soy un caso muy especial necesito una prótesis especial… En ese momento no entiendes nada, y menos que para poder andar ¡tenía que pagar! En España no había la prótesis que yo necesitaba, tuve que ir a Madrid a probar un prototipo, de hecho fui el primero en probarla. Al ver que funcionaba, hubo que dar el paso de comprarla… No fue nada barata, 43 mil euros. La Seguridad Social sólo financiaba una pequeñísima parte. Mi familia me ayudó, sino ¿cómo andaría yo?”, nos relata Jorge.
“He aprendido dos veces a combatir con la enfermedad, y de esto he aprendido muchas cosas: no bajar nunca la guardia, seguir mis controles médicos y, sobre todo, cuidarme, comer sano, hacer ejercicio y hacer el bien a los que me rodean. Así es como consigo mi felicidad para vivir”, cuenta.
Este luchador ha decidido continuar la batalla contra el cáncer, y para ello ha creado una web, http://www.weboficialjorgedelgado.com/, y un proyecto solidario relacionado con el cáncer y la discapacidad. “No sólo he sobrevivido al cáncer y a la discapacidad que me ha supuesto la enfermedad, sino que en mi tiempo libre intento ayudar a los que más lo necesitan con mi ejemplo de superación y mi experiencia”. De hecho, ha salido en radio y televisión contando sus vivencias, e imparte charlas informativas para ayudar a personas que pasan por una experiencia similar a la suya. Está implicado en esta lucha, no le da la espalda y simplemente olvida, como harían
muchas personas. “Sobre todo porque a mí me faltó ayuda e información, tanto con mi prótesis como en ver a alguien en mi misma situación, para reflejarme en él. Me propuse que si lograba vencer al cáncer por segunda vez, pondría mi granito de arena en esta causa. Y es lo que hago actualmente. A la vez pido la colaboración de la gente para poder pagar mi prótesis, gracias a ella puedo caminar”.
Pero la cosa no termina ahí. Parece que no soy la única que está decidida a escribir un libro, porque me ha dicho un pajarito que Jorge Delgado también se ha puesto a la faena. En él contará su historia, su experiencia de superación, los cambios que ha experimentado su vida. “Estoy escribiendo mi libro-biografia, es otra forma de que mi ayuda llegue a quienes más la necesitan. Creo y pienso que será otra herramienta más, a parte de mi web con mis videos tutoriales y explicativos, para dar a conocer que el cáncer es una enfermedad a la que se le puede ganar la batalla”.
Jorge nos cuenta que conoció La Terapia del Canguro a través de Internet, por Facebook (¡¡¡benditas redes sociales!!!). “Es una iniciativa positiva, solidaria y sobre todo en primera persona, como la mía”, comenta.
Se le ve feliz, optimista, luchador. Y hay una frase
en su web que se me ha quedado grabada a fuego, una frase para pensar: “En la vida no hay problemas, sólo dificultades y todas se pueden superar”.
Gracias Jorge por tu labor social, por demostrarnos que querer es poder, por dar ejemplo… y por tu sonrisa.
“Mi hijo Guzmán tiene 3 años y tiene leucemia linfoblástica aguda. Solo le ocurre a 3 niños de cada 100.000, más del 80% sale adelante. Quiero que este blog sea un motor de ilusión, esperanza y fe para que todos los que le rodeamos proyectemos y visualicemos el final de este camino en positivo. Hay una energía positiva que movemos entre todos. Solo hay que creer en ella”.
Así encabeza Jose Carnero, el papá de Guzmán, el blog http://unoentrecienmil.blogspot.com/, unoentrecienmil, dedicado a su pequeño hijo Guzmán, que padece una leucemia linfoblástica aguda. Descubrí este blog una tarde, por casualidad. Buceando en las profundidades del ciberespacio, entre pantallazo y pantallazo, de repente un día vi la foto de un peque precioso, con un look muy similar al que yo llevaba por aquel entonces…Ambos peladillos, pero ambos sin perder la sonrisa, con muchas ganas de vencer a nuestras respectivas enfermedades (la suya leucemia, el mío linfoma… Sería estupendo que leucemia y linfoma se enamorasen entre ellos, que ella soltase a Guzmán y que él me olvidase a mí de una vez, para irse a paseo juntos y dejarnos de una vez en paz), con muchas ganas de vivir, de sonreír, de disfrutar… De SOÑAR.
La fami
lia de Guzmán es una piña en torno al pequeñín: su papi Jose, su mamá Eva, su hermanita, sus abuelos… Pero unoentrecienmil no es, como dice el padre del protagonista de esta entrada, un blog para hablar de leucemia (aunque en él, inevitablemente, se habla de leucemia), es un blog para hablar de lo hermoso que es vivir. Y yo añado algunas valoraciones más: es un blog para leer, para reflexionar, para reír, sonreír y, porqué no, para derramar alguna lágrima. De emoción, por supuesto! De derrota, de tristeza… NUNCA! Y sino preguntadle a Guzmán… Si algún día os levantais con el pie izquierdo, pensad que todo aquello que a uno le parece un problema, en realidad no lo es. No nos ofusquemos: problemas son otros. Problemas son los que trae el cáncer a mi vida y a la de Guzmán. Pero vamos a cerrar los ojos, a visualizarnos jugando en un hermoso jardín en primavera, yo tengo una mariquita en mi mano, se la paso cuidadosamente a Guzmán… Él la mira, le digo “pide un deseo, mi niño, per
o no lo digas, solo piénsalo. Luego ¡sopla muy fuerte!”. Y Guzmán sopla, la mariquita abre sus alas y se echa a volar… Y el pequeñajo no suelta prenda del deseo que ha pedido, pero estoy segura de que sé qué deseo es: el mismo que durante mucho tiempo yo he pedido. “¡Vete cáncer, que nos queda mucho por vivir!”
Como dicen los papás de Guzmán, “hay una energía positiva que movemos entre todos, solo hay que creer en ella”. Mi familia cree en ella, la de Guzmán también. Yo creo en ella, Guzmán también. ¿Y tú?
Para ver el blog unoentrecienmil pincha AQUÍ
Hoy voy a hablaros de una maravillosa iniciativa llamada JUEGATERAPIA, que conocí hace algún tiempo a través de Twitter. Siempre he estado convencida de que una de las cosas más maravillosas de este mundo es ver a un niño feliz. Una sonrisa de un niño o niña es uno de los espectáculos más hermosos de la naturaleza… En España, hay muchos pequeños afectados por algún tipo de cáncer o leucemia, como Guzmán, un amiguito del que otro día os hablaré. Y un buen día, a alguien se le ocurrió que podría hacerse más llevadera la estancia de los peques en el hospital y los tratamientos regalando videojuegos. Así nació
Juegaterapia. Su sede central está en la calle Sagasta, en Madrid. Y colaboran estrechamente con la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer. Podeis encontrarles en http://juegaterapia.org/, en twitter, facebook y tuenti, o contactar con ellos por mail en info@juegaterapia.com.
¿En qué consiste su labor? Pues “recaudan” videoconsolas, PC’s, portátiles usados, videojuegos… Y los hacen llegar en distintos hospitales de la geografía española a pequeños que están ingresados recibiendo tratamientos. Su lema resume muy bien su filosofía: “la quimio jugando se pasa volando”. Y es que el juego puede ser una de las mejores terapias para estos peques. ¡Enhorabuena por esta gran iniciativa!
Como a veces una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo alguna de Juegaterapia. Regalando ilusión, regalando sonrisas. ¡Gracias chic@s!
(Próximamente: Entrevista a Juegaterapia)
“La autoestima te da el 90% de la fuerza para afrontar el cáncer. La seguridad que le da a una persona verse guapa, verse con pelo, no tiene precio”
( Maria Esther Lago, peluquera y vendedora de pelucas)
Uno de los principales efectos secundarios de la quimioterapia es la caída del cabello, un hecho que suele resultar más traumático para nosotras que para ellos. ¿El motivo? No hay una explicación racional, puede ser por cuestiones de moda, de los cánones estéticos que nos impone la sociedad, incluso puede ser coquetería… O una mezcla de todos estos factores. Lo cierto es que cuando nos vemos sin pelo, nos convertimos en mujeres al borde de un ataque de nervios. Aunque algunas no quieran reconocerlo y se hagan las fuertes, el tema de la caída del cabello preocupa (y mucho) a la mayoría de las mujeres diagnosticadas de cáncer, leucemia o linfoma. Por suerte hay solución, y para algo están las tiendas de pelucas ¿no?
Sus precios varían en función del material del que están hechas, sintético o cabello natural. Las de cabello natural están tan bien logradas que sólo la usuaria nota que lleva una peluca. Pero si quieres tener más de una y tu bolsillo no puede soportar este cuantioso gasto, están también las sintéticas, de mayor o menor calidad (¡cuidado, no se trata de ir disfrazada de Morticia Addams!).
Maria Esther Lago Iglesias fue peluquera durante 10 años y hace 23 que se dedica al negocio de la venta de pelucas. Desde 1970, esta viguesa de 50 años muy bien llevados regenta el establecimiento Monna Lissa en la calle Cuba, cerca de la zona centro de la ciudad olívica. Maria Esther asegura que su primer contacto con el cáncer fue, precisamente, a través de su trabajo. “Cuando empecé a trabajar con pelucas, observé que la mayoría de clientes eran enferm@s de cáncer. Se viven momentos tensos en este tipo de negocio, el ambiente que predomina es de tristeza. No sólo viene gente mayor, también acuden a mi tienda jóvenes, y ahí ya se me cae el alma a los pies”- asegura.
“De repente, un día yo misma me veo afectada por la enfermedad”- me quedo ojiplática, la verdad es que esto no me lo esperaba. “Primero fue mi madre, con un cáncer de mama, y a los 2 años de eso me tocó a mí…”- Maria es una mujer activa, charlatana y nadie diria que ha vivido el cáncer en sus propias carnes- “Fue duro, muy duro. Del de mi madre ya han pasado 12 años, del mío 10. Ahora las dos estamos bien, vivas, felices. Hacemos vida normal”- no me cabe ninguna duda, a la vista está.
¿Y cómo afecta al entorno del enfermo conocer el diagnóstico? Según Maria Esther Lago “uno no puede apoyarse exclusivamente en los que están a tu lado, en tu pareja. Porque ellos no ven la parte psicológica, no lo tienen muy claro… Sino te ven muy muy malita ¡no te echan una mano!”- ríe. A partir de su propia experiencia, asegura haberse sensibilizado más todavía con el cáncer. “Hay diferencia entre tratar con clientes enfermos de cáncer que con otro tipo de clientela. La mayoría llegan a mi tienda en un momento muy delicado de su vida. Algunos se muestran muy poco receptivos… ¡Los hay que hasta vienen llorando!”- señala. “No es lo mismo que clientes que vienen por una halopecia, o simplemente porque buscan un cambio de look”.
“Les cuento a mis clientes que yo también he pasado por eso. Entonces notas cómo les cambia la cara… Se alegran, ponen cara de alivio… Alivio, porque yo lo he tenido y estoy viva”.
¿Cómo es el día a día de alguien que regenta una tienda de venta de pelucas? “Preparo las pelucas que están en exposición, realizo cortes, tintes y mechas más modernos a las pelucas, trato de renovar la tienda. Con mis clientes, sobre todo con los indecisos, pierdo bastante tiempo, pero no me importa, porque me gusta, me siento bien, a pesar de que los cojo en la peor fase: cuando empiezan la quimio, cuando se les está cayendo el pelo…”.
Sin duda lo que parece un trabajo sencillo no lo es, incluso requiere ser un poco psicóloga, algo de lo que te das cuenta cuando llevas 5 minutos charlando con Maria Esther. Hay momentos complicados. “Llevo bastante mal que hay clientes y clientas a los que conozco en la fase inicial de la enfermedad, luego pasan años sin venir, y a lo mejor, de repente, tienen una recaída y vuelven por aquí… Entonces no me alegro nada de verlos, es lo que peor llevo”- asegura.
Ella, como mujer que ha superado un cáncer de mama, asegura que es necesario desconectar de vez en cuando, perder de vista la enfermedad “Sino, te vuelves loca”- recalca. “En mi caso, lo único que me ayudaba a desconectar era mi trabajo, estar en contacto con los clientes. En esos momentos, me olvidaba por completo de mí misma para centrarme en ellos. En los momentos de soledad es cuando una piensa más…”- tiene toda la razón, aunque si esos momentos de soledad nos mantenemos ocupad@s… Entonces tampoco le damos vueltas al cáncer ni a nuestro estado de salud.
Claro que no tod@s pueden permitirse eso de tener cáncer y trabaja
r al mismo tiempo. Maria Esther es una de pocas. “Cuando tuve cáncer de mama seguí trabajando, porque mi trabajo no requería un esfuerzo físico descomunal: si una tarde estaba mal, pues no venía. No tengo un horario estricto, en eso he tenido suerte”- nos cuenta.
¿Cambia en algo tu vida después de tener un cáncer? “En mi caso no ha cambiado nada. Al tener una mastectomía radical (le han extirpado un pecho) yo físicamente no me gusto, pero ya lo tengo aceptado. No voy por ahí anunciando con un cartel que he tenido cáncer, pero tampoco tengo problema en decirlo: No me veo distinta a los demás”- explica.
¿Puede una peluca cambiarte la vida si has sido diagnosticad@ de cáncer, leucemia o de un linfoma? Maria Esther está convencida de que sí, y no porque ella se dedique profesionalmente a este negocio.
“El 90% de la fuerza para afrontar un cáncer viene dado por la autoestima. El aspecto enfermizo que produce el tratamiento, con cara ojerosa, tono de piel cetrino, caída del cabello… hace que te veas en el espejo y te caigas. Lo importante, lo fundamental, es no permitir que nuestro aspecto sea de enfermo”- recalca. “Creo que el uso de peluca debería ser obligatorio para quienes tienen cáncer. Hay quien, tras el diagnóstico, se encuentra abatido, y asocian la peluca con el cáncer y se niegan a usarla. Pero es un error. La seguridad que le da a una persona verse guapa, verse con pelo, no tiene precio. Es importantísimo para tener fuerzas y ánimos”- insiste.
La peluca tiene más demanda por parte de las mujeres que de los varones. ¿Tendrá esto alguna explicación, o es que, simplemente, somos más vanidosas?
“Para ellos la pérdida del pelo es menos traumática, lo ven como algo secundario. De hecho muchos chicos se rapan el pelo por cuestión de modas o porque les gusta, no por tener cáncer. En una mujer, sin embargo, el pelo rapado no es nada habitual. Vendo pelucas también a hombres, pero ellos son sólo un 10% de mi clientela, el otro 90% son mujeres”- explica Maria Esther. “A ellos les importa mucho menos la imagen, y de hecho también son más reticentes que nosotras a usar maquillaje, no quieren ni oir hablar del tema. Ellos están más pendientes de su enfermedad en sí, mientras que a nosotras nos preocupa más nuestro aspecto, los efectos secundarios…”.
No tiene ningún libro, película o canción predilecta (o quizás la pregunta la ha pillado por sorpresa), pero asegura que antes era mucho “de dramas” (en lo que a cine se refiere) y a raíz de la enfermedad empezó a aficionarse a las comedias. “Necesito que me hagan reír”- explica. Asegura que para ella un color que refleja optimismo es el blanco, aunque parezca mentira (por ser un color asociado a hospitales). ¿Porqué? “El color blanco desprende luz, claridad. Te hace ver las cosas más claras”.
En cuanto a su estilo de vida, Maria Esther es fumadora. No ha intentado dejar de fumar, ni tiene pensado dejarlo. Sin embargo, se declara a favor de la Ley Antitabaco que entrará en vigor en enero de 2011 “si me prohíben fumar por ley, a lo mejor así consigo dejarlo”- señala. En cuanto a si lleva o no una vida saludable… Pues a medias. “Me pongo de nota un 6. El tabaco me resta puntos, y también el café, porque tomo mucho, aunque no debería. Para compensar, no bebo nada de alcohol, me alimento bien y trato de ir andando a todas partes. También iba 2 días a la semana a pilates, aunque ahora lo he dejado. Tengo una vida muy activa, porque… ¡soy muy activa!”.
Para Maria Esther, una vez que le explico porqué un canguro da nombre a mi iniciativa “no hay un animal mejor para transmitir lo que tú quieres”. Recomienda la web a cualquier persona que de una u otra forma haya sido “tocada” por el cáncer. Y su mensaje está muy claro, para todos aquellos que viven con esta enfermedad:
“Es una mala etapa, de esto se sale”.
“¿Cáncer? Eso no me afecta, yo nunca voy a tener uno”. Seguramente este es el pensamiento de much@s de vosotr@s. Podemos mostrarnos solidarios con determinadas causas, como puede ser esta, pero nunca nos planteamos que podamos llegar a ser nosotr@s l@s afectad@s. Una dosis extra de empatía nunca viene mal. ¿Qué qué es eso de la empatía? Pues meterse en la piel del otro, en vez de mirar para otro lado e ignorar la realidad que nos rodea. Muchas veces es lo más fácil y cómodo, como cuando nos ponían en la tele o en la prensa aquellas campañas para contribuir a paliar el hambre en África. En el momento causaban gran impacto “Pobrecitos niños, que delgadísimos están, cuantos se mueren cada día…” pero al siguiente corte publicitario ya nos habíamos olvidado del hambre, de las enfermedades y de todas las penurias que pasaban aquellos niños (eso si habíamos visto el spot, porque algun@s sin dudarlo cambiarían de canal, para no herir sus sensibilidades con aquellas imágenes desagradables).
Quizás resulte duro el ejemplo y duras mis palabras, pero con el cáncer sucede lo mismo. Yo misma en mi trabajo como periodista radiofónica he realizado diversas entrevistas, noticias o reportajes relaccionados con esta enfermedad… Me considero una mujer empática y solidaria, pero jamás imaginé que yo estaría “al otro lado”, que sería yo la enferma, que sería yo un número más de las estadísticas de afectados por el cáncer… Dicen que, generalmente, la realidad supera a la ficción, y eso es lo que me sucedió a mí…
No cometais este error, no penseis que el cáncer es algo que le pasa a otr@s, pero que nunca os va a tocar a vosotr@s ni a vuestros seres queridos. No soy en absoluto pesimista ni apocalíptica, ojo. A la vista están las cifras. Echando un vistazo a la web de la Sociedad Española de Oncología Médica, he visto las predicciones de afectad@s de cáncer de aquí a 5 años… ¡Y no son poc@s precisamente! En 2015 más de 220.000 personas serán diagnosticadas de cáncer en España (136.961 varones y 85.108 mujeres), siendo el tipo más frecuente el cáncer colorrectal, por delante, en términos globales, de los de pulmón y mama.
Uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres (lo que suman 2 de cada 7 personas, una estadística considerablemente elevada) serán diagnosticadas de esta enfermedad a lo largo de su vida. ¿Qué significa esto? Pues que el cáncer no es una enfermedad minoritaria, que afecta a un reducido sector de la población, sino todo lo contrario. De hecho, cada día que pasa conocemos más casos (amigos, familiares, conocidos, famosos…) de esta enfermedad. Por suerte, aunque se prevé que la dolencia vaya en aumento en los próximos años, aunque es la segunda causa de muerte en España y, como problema de salud, debe ser tratado con la máxima prioridad, también es cierto que a medida que aumenta su incidencia, disminuye su tasa de mortalidad. Y esto gracias a los avances en el diagnóstico precoz y el tratamiento, a los avances de los investigadores, e indudablemente, gracias a la concienciación. Porque poco a poco nos vamos concienciando de la necesidad de realizarnos chequeos rutinarios en el medico de cabecera, en el caso de las mujeres de acudir a nuestra cita con el ginecólogo.
En la actualidad, la SEOM calcula que la prevalencia total de cáncer en España es de más de 1.500.000 personas. Entre l@s pacientes diagnosticad@s en los últimos 5 años, el tumor más frecuente en términos globales es el de mama, seguido del colorrectal. El cáncer de pulmón y el colorrectal son los que tienen peor prognóstico, es decir, los causantes de un mayor número de muertes.
Con esto no quiero desmoralizar a nadie, sino informar, concienciar y sobre todo, dejar claro que:
- El cáncer tiene cura.
- Tener cáncer no es sinónimo de estar condenado a muerte.
- El cáncer (en cualquiera de sus variantes, incluidas el linfoma o la leucemia) puede afectar a cualquiera.
- L@s fumador@s y bebedor@s habituales tienen más papeletas para sufrir algún tipo de cáncer, ahora o dentro de unos años.
- La mejor prevención: La información.
- Un estilo de vida saludable, practicando algo de deporte (aunque sea pasear a paso ligero) y llevando una alimentación lo más sana y natural posible ayudan a disminuir nuestros boletos para este sorteo…
- Tener cáncer no es sinónimo de “estar apestado”: No es contagioso, no suele incapacitar para desempeñar un trabajo y no debe ser visto como algo desagradable, sino como cualquier otra enfermedad (¿una gripe de larga duración?
).
- Las cifras son eso, cifras, el ser humano es mucho más complejo que las cifras, y cada caso es un mundo: Cada enferm@ es un mundo!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡EL CÁNCER ES COSA DE TODOS!!!!!!!!!!!
(Fuentes consultadas: www.seom.com, www.elpais.com, www.eldiariomontanes.es )
Hoy, 19 de octubre, para muchos y muchas es solo una fecha más en el calendario. Pero este día tiene algo especial. ¿Quereis descubrir el qué? Pues seguid leyendo…
Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, una jornada de reflexión sobre esta dolencia, de ensalzar la importancia de la prevención, y una jornada para recordar, tanto a aquellas que están librando ahora la batalla como a las que ya han superado el cáncer de mama o a las que nunca podrán contarlo. Hoy es un día dedicado a la mujer, a todas nosotras. Porque lo valemos!
Por tercer año consecutivo, Ausonia y la Asociación Española contra el Cáncer han puesto en marcha una campaña solidaria para colaborar en la prevención e investigación del cáncer de mama. El objetivo de este año es transmitir que llevar una vida sana realmente ayuda a prevenir este tipo de dolencia.
En esta ocasión, dos voces españolas han cambiado el micrófono por la brocha, para pintar sobre una pared blanca un enorme lazo rosa. Marta Sánchez y Chenoa, juntas por una buena causa.
Si el pasado año Lolita Flores, Olivia Molina, María Castro, José Toledo y Almudena Cid, posaban ante el objetivo del fotógrafo Alfonso Ohnur con una lazo rosa y un pañuelo a la cabeza, como madrinas de la segunda edición de esta campaña, este año Marta Sánchez y Chenoa han posado con el pañuelo rosa de Ausonia en la cabeza, y pintando un gran lazo rosa como muestra solidaria ante el cáncer de mama, una enfermedad que según datos de la AECC padecerá 1 de cada 8 mujeres. Esta cifra aislada puede alarmar, pero tenemos muchos motivos para ser positivos, ya que gracias a los avances en la investigación y al diagnóstico precoz, la supervivencia tras vivir esta dolencia ha mejorado significativamente en los últimos 20 años.
“Cada año disponemos de mayor información para prevenir, diagnosticar precozmente y tratar el cáncer de mama. Y hoy en día, si se detecta en su etapa inicial, la posibilidad de curación es prácticamente del 100%”, comentaba Marta Sánchez.
¿Y cómo detectar la enfermedad en su etapa inicial? Pues, si tienes de 45 a 50 años, no lo dudes ni un minuto, hazte una mamografía. Es la prueba más eficaz y fiable para diagnosticar el cáncer de mama, para poder tratarlo a tiempo. Para poder curarte cuanto antes.
En la campaña de este año, Ausonia y la AECC hacen hincapié en la necesidad de llevar una vida sana, como parte del programa de prevención. Y es que la sencilla combinación ejercicio+alimentación sana+mamografías periódicas realmente es efectiva para prevenir la enfermedad. Vamos con algunos sencillos consejos para nuestro día a día, chicas y chicos! Sí, sí, habeis leído bien, vosotros no estais exentos de llevar una vida saludable. Además, por si no lo sabíais, aunque tiene una menor incidencia entre los varones, el cáncer de mama también afecta a algunos hombres…
Decíamos que los 3 pilares básicos son ejercicio+alimentación sana+ mamografías. Vamos con …
EJERCICIO: No hace falta “machacarse” en el gim ni practicar un deporte a nivel competición. Pero en nuestro día a día sí podemos hacer ejercicio… ¿Cómo?
- Subiendo por las escaleras al menos una vez al día, olvidándonos del ascensor.
- Aprovechar las distancias cortas para ir andando (nada de coger el coche o el autobús para todo!).
- Dedica una tarde a la semana a practicar algún deporte, bailar, jugar con los niños… Si no te apetece, también vale con caminar a buen ritmo, al menos, 30 minutos al día.
ALIMENTACIÓN: Disminuir la ingesta de grasas es una de las claves para prevenir el cáncer. Principalmente debemos evitar la bollería industrial, y fijarnos en la composición de los alimentos que compramos, ya que muchos de los componentes que llevan “E” seguido de un número son poco recomendables para la salud. Cuanto más natural comas, mejor.
¿Que te apetecen unos brownies con pepitas de chocolate? Pues puedes hacerlos tú mismo/a! (en unos días cuelgo la receta). Pero vamos a lo que vamos, a los consejillos para llevar una alimentación un poco más sana.
- Come al menos 2 piezas de fruta al día. La merienda o a media mañana son buenos momentos, en vez de “picotear” cosas menos saludables. Puedes sustituir una de las piezas de fruta por un vaso de zumo de naranja natural. Elige frutas que te gusten, que no sea una obligación, que pase a convertirse en un hábito agradable.
- Trata de comer verduras todos los días. Puedes utilizarlas como guarnición en tus platos, en revueltos (espinacas), gazpachos, ensaladas, caldos o sopas.
- No te olvides de la fibra, un aporte diario de 30 a 35 gramos ayuda a prevenir el cáncer de mama. Algunos alimentos ricos en fibra son los cereales (principalmente los integrales), guisantes, habas, la soja, las fresas, moras y frambuesas, manzanas, ciruelas, peras, cítricos (naranja, limón, pomelo, lima), coles de bruselas, bróculi, pimientos, patatas, espárragos (también los de bote), zanahorias, ajo, lechuga, espinacas, tomates y frutos secos (almendras, avellanas, ciruelas pasas…).
MAMOGRAFÍA: Las más jóvenes debemos realizarnos auto-exploraciones, y en el caso de detectar algún bultito (bien en el pecho, en las axilas o cuello) consultar con nuestro médico de cabecera. Las mamografías, a partir de los 45-50 años son fundamentales para el diagnóstico precoz de la enfermedad. Así que, si no estás en edad de hacerte mamografías o eres chico, puedes colaborar con la causa recordándole a tu mujer, a tu madre, a tu tía, a tu abuela o toda fémina que aprecies (sí, también a tu suegra) que no olviden sus visitas al ginecólogo, ni tampoco realizarse periódicamente una mamografía. Puedes salvarles la vida!
Cada 35 minutos una mujer en España es diagnosticada de cáncer de mama (mientras lees esto habrá una más). Esta enfermedad es la primera causa de muerte entre la población femenina española, y en nuestro país afecta cada año a un promedio de 16.500 mujeres. Al año, fallecen 6.000 mujeres en España y 40.000 en Estados Unidos por esta causa.1 de cada 8 mujeres presentará cáncer de mama a lo largo de su vida.
Las cifras producen escalofríos, porque son frías y tajantes. Pero tenemos muchos motivos para sonreir y afrontar el futuro con optimismo porque en el mismo espacio-tiempo, en España la mortalidad debido a esta enfermedad está bajando un 1’4% al año, gracias en buena parte a las campañas de detección precoz, que permiten detectar el cáncer “a tiempo”, y en estados cada vez más iniciales.
Además, en España cerca del 80% de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama lo superan. Por ejemplo mi vecina de enfrente. Es una mujer de setenta y pico años, soltera, sin hijos, le han estirpado ambos pechos y también (como medida preventiva y dada su edad) el útero. Es agradable, dulce, atenta, y lleva la ausencia de pecho con gran dignidad (y usando prótesis, que siempre mejoran estéticamente la apariencia).
La mamografía es el método de detección más fiable en mujeres mayores de 40 años. Permite detectar lesiones en la mama 2 años antes de que se hagan palpables. Y una realización periódica puede reducir un 30% la mortalidad. Además, diagnosticar el cáncer de mama en las primeras fases de la enfermedad es la mejor manera de luchar contra él, pues aumentan considerablemente las posibilidades de curación. De hecho, si el tumor se detecta antes de que se haga invasivo, las posibilidades de curación son superiores al 98%. Estas cifras ya animan, eh?
Marta Sánchez y Chenoa no son las primeras famosas (ni serán las últimas) en apoyar esta causa, de hecho nombres como Donna Karan, Estée Lauder, Avon, La Mer, Clinique, Bobbi Brown, Aveda o las planchas para el cabello GHD ya se han sumado a la iniciativa. Y es que el cáncer, hablando ya en sentido amplio, es una de las primeras causas de muerte en el mundo. Hay que llamarle por su nombre, poner nuestro grano de arena para que deje de ser un tabú, y hablar, compartir información y vivencias, apoyar a quienes lo sufren en sus carnes, a sus amigos, a sus familias o parejas.







