Archivo de Abril de 2012
Investigadores de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y British Columbia (Canadá) han conseguido identificar 10 tipos distintos de cáncer de mama. Durante 5 años, los científicos han analizado el ADN de 2.000 tumores, encontrando diferencias genéticas y moleculares entre ellos. Los resultados se reflejan en un estudio que acaba de publicarse en la revista científica británica Nature.
Esto, según el co-director de la investigación, el portugués Carlos Caldas, de la Universidad de Cambridge, supone una perspectiva totalmente nueva del cáncer mamario. “El cáncer de mama no es sólo una enfermedad, sino diez enfermedades distintas, realmente diferentes entre sí desde un punto de vista clínico y biológico, ya que en ellas intervienen distintos genes”, explica.
El hallazgo permitirá desarrollar tratamientos más precisos y personalizados, evaluando factores como la información genética, los antecedentes familiares y la historia clínica de las pacientes. “Esta investigación no afectará al diagnóstico actual de las mujeres con cáncer de mama. Pero en el futuro, (…) todas las pacientes recibirán tratamiento especializado según las huellas digitales de su tumor”, señala Caldas. Las conclusiones de este estudio equivalen a encontrar “un nuevo mapa con el que navegar mejor, tanto en el ámbito clínico como en el laboratorio”
En uno de los subtipos identificados, los científicos han comprobado que el sistema inmune es capaz de reconocer la presencia de la enfermedad y tratar de combatirla. Además solo en uno de los 10 tipos de tumores está presente un gen hereditario, el BRIC1, que crea una predisposición a padecer cáncer de pecho.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cánce
r de mama es que afecta a un mayor número de mujeres en todo el mundo: representa el 16% de todos los casos de tumores femeninos. En 2011, un estudio del Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud de Estados Unidos determinó que los casos globales de cáncer de pecho han aumentado más del doble en apenas 30 años, desde 641.000 en 1980, a 1,6 millones en 2010, un ritmo que supera al del crecimiento de la población mundial.
Fuentes: Agencia EFE, Reuters.
Hoy quiero presentaros a Jorge Delgado, un chico de preciosa sonrisa y gran corazón. Él es un luchador, un superviviente que ha superado un cáncer complicado. Aunque ha perdido una pierna en la batalla. Pero ¿qué es una pierna en comparación con la vida? Nada que una buena prótesis no pueda arreglar… Su lucha no ha sido fácil, porque empezó cuando era muy pequeño todavía para entender el significado de la palabra cáncer. Tenía 6 añitos y una tarde, jugando con su hermano, se dio un golpe en la rodilla derecha, al que siguieron un fuerte dolor, hinchazón, fiebre y un gran hematoma.
“Yo no era consciente de lo que se me venía encima, ya no solo por mi, sino por mis padres, fue terrible la verdad. Tuve que someterme a quimio y radioterapia, pasar por el quirófano para extraerme 2cm de hueso y luego, rehabilitación para volver a caminar. Soy de Barcelona pero me trataron en el hospital La Fe, en Valencia. Tuve que desplazarme a un sitio nuevo, dejar mi colegio, mis amigos, mi familia, y lo mas importante: mi niñez. Todo para aprender, desde muy pequeño, a ser maduro y combatir con el cáncer”- cuenta Jorge.
El cáncer que tuvo Jorge se llama sarcoma de Ewing, “es un tipo de cáncer óseo maligno, destructor, que suele aparecer en la niñez”, nos explica. “Son células malignas que se salen de su rutina normal para crecer haciendo mal, destruyendo donde se encuentren. En mi situación concreta fue en mi pierna derecha, en la rodilla, hasta destruirme el fémur entero. ¡Imaginaos tener 12 centimetros de cáncer maligno dentro!Hasta que me rompió el hueso en dos partes: ahí viene el problema grande, porque el cáncer quiere mezclarse con la sangre”.
El sarcoma de Ewing le había dejado “tocada” la pierna, pero Jorge volvió a caminar, aunque con algunas limitaciones. En 2009 este joven catalán tuvo una recivida: el cáncer había vuelto, pero esta vez era mucho más agresivo. Jorge tuvo que enfrentarse a uno de los peores momentos de su vida, cuando los médicos le dijeron “hay que amputar”. Era la pierna… o la vida. ¡Estaba clara la opción que había que elegir! “No había otra opción que la amputación mas radical que hay, llamada hemipelvectomía, a nivel de cadera. Ya no era solo el cáncer. Me preguntaba ¿cómo podré andar?, ¿qué tipo de prótesis necesitaré? Estas y muchas otras preguntas antes de la amputación no me ayudaron mucho, pero saqué fuezas, de dónde aún no lo sé, y me prepare para el día más importante de mi vida”, explica.
Tras el duro episodio de
la amputación, ya fuera de peligro y con meses de rehabilitación, Jorge consiguió dominar su prótesis y llevar una vida casi normal. Él reconoce que hay barreras en el día a día “si una persona normal ya las tiene imaginate yo. No es fácil, pero nunca es imposible. Tengo fuerzas y sobre todo razones para vivir: es mi motivación diaria”.
Sin embargo, el tema de la prótesis fue complicado, ya que la que necesitaba Jorge era especial y poco frecuente, debido al tipo de amputación radical a la que fue sometido. “Pasar otra vez por el cáncer y luego por la amputación no fue nada fácil, pero la sorpresa fue cuando a la hora de aprender a andar de nuevo me dicen que como soy un caso muy especial necesito una prótesis especial… En ese momento no entiendes nada, y menos que para poder andar ¡tenía que pagar! En España no había la prótesis que yo necesitaba, tuve que ir a Madrid a probar un prototipo, de hecho fui el primero en probarla. Al ver que funcionaba, hubo que dar el paso de comprarla… No fue nada barata, 43 mil euros. La Seguridad Social sólo financiaba una pequeñísima parte. Mi familia me ayudó, sino ¿cómo andaría yo?”, nos relata Jorge.
“He aprendido dos veces a combatir con la enfermedad, y de esto he aprendido muchas cosas: no bajar nunca la guardia, seguir mis controles médicos y, sobre todo, cuidarme, comer sano, hacer ejercicio y hacer el bien a los que me rodean. Así es como consigo mi felicidad para vivir”, cuenta.
Este luchador ha decidido continuar la batalla contra el cáncer, y para ello ha creado una web, http://www.weboficialjorgedelgado.com/, y un proyecto solidario relacionado con el cáncer y la discapacidad. “No sólo he sobrevivido al cáncer y a la discapacidad que me ha supuesto la enfermedad, sino que en mi tiempo libre intento ayudar a los que más lo necesitan con mi ejemplo de superación y mi experiencia”. De hecho, ha salido en radio y televisión contando sus vivencias, e imparte charlas informativas para ayudar a personas que pasan por una experiencia similar a la suya. Está implicado en esta lucha, no le da la espalda y simplemente olvida, como harían
muchas personas. “Sobre todo porque a mí me faltó ayuda e información, tanto con mi prótesis como en ver a alguien en mi misma situación, para reflejarme en él. Me propuse que si lograba vencer al cáncer por segunda vez, pondría mi granito de arena en esta causa. Y es lo que hago actualmente. A la vez pido la colaboración de la gente para poder pagar mi prótesis, gracias a ella puedo caminar”.
Pero la cosa no termina ahí. Parece que no soy la única que está decidida a escribir un libro, porque me ha dicho un pajarito que Jorge Delgado también se ha puesto a la faena. En él contará su historia, su experiencia de superación, los cambios que ha experimentado su vida. “Estoy escribiendo mi libro-biografia, es otra forma de que mi ayuda llegue a quienes más la necesitan. Creo y pienso que será otra herramienta más, a parte de mi web con mis videos tutoriales y explicativos, para dar a conocer que el cáncer es una enfermedad a la que se le puede ganar la batalla”.
Jorge nos cuenta que conoció La Terapia del Canguro a través de Internet, por Facebook (¡¡¡benditas redes sociales!!!). “Es una iniciativa positiva, solidaria y sobre todo en primera persona, como la mía”, comenta.
Se le ve feliz, optimista, luchador. Y hay una frase
en su web que se me ha quedado grabada a fuego, una frase para pensar: “En la vida no hay problemas, sólo dificultades y todas se pueden superar”.
Gracias Jorge por tu labor social, por demostrarnos que querer es poder, por dar ejemplo… y por tu sonrisa.
Dicen que cuando tocas fondo sólo te queda una alternativa: volver a subir, salir de nuevo a la superficie. Y en eso estoy. De ahí mi silencio en los últimos meses, el estado de abandono al que he sometido el blog. Pero he decidido echarle un par de ovarios, aparcar mi difícil situación personal a un lado, y volver a hacer lo que más amo en el mundo: escribir.
Si algo me enseñó el señor cáncer es que todo tiene solución en esta vida, así que mis problemas, si es que se les puede llamar así (problemas son otros, lo que estoy viviendo ahora mismo son… situaciones adversas
), tarde o temprano se van a solucionar.
No tengo un trabajo al que volver, ni amigos cerca con quien celebrar que estoy
viva. La enfermedad se ha ido, sí, pero me ha dejado unas cuantas desagradables secuelas de las que mis hematólogos, las personas a las que le debo la vida, no quieren ni oír hablar. Ell@s se lavan las manos, buscan excusas y no quieren reconocer que más de un año seguido con 2 quimios diferentes me han producido estas cosas… Oigo muy muy mal, tengo memoria de pez, no duermo más de 5 horas diarias, todo se me olvida, me siento cansada a todas horas… y hay días en los que no puedo ni levantarme de la cama, me cuesta hasta caminar. Por no hablar de las citas para tal o cual especialista, esta prueba o esta otra, que pueblan mi agenda (todas bien anotadas, porque sino me olvido, os lo digo en serio!). Tengo 29 años pero desde hace unos meses me pregunto sino me habré convertido en una persona de 80… Me miro al espejo y mi cara no es la de una señora octogenaria, así que supongo que sigo teniendo 29…
Hay días en los que me despierto cargada de energías, tantas que ni yo me lo creo. Y ¿quereis saber lo que pasa esos días? Me vuelvo hiperactiva, trato de poner todas mis cosas al día, salgo, entro, voy, vuelvo… Lo malo es el resultado: creo que esos días gasto taaaanta energía que luego me toca encamarme al menos un día entero para recuperarla. Una cosa muy chunga, vamos.
No tengo derecho a ninguna pensión, estoy en el paro (aunque me he pateado todas las ETTs de Vigo y portales de empleo, he llamado a todas las ofertas de trabajo de los periódicos- hasta a las de “señorita de compañía” :O, pero nada, ni así). Mi perrita y yo vivimos desde hace 2 meses sin ninguna fuente de ingresos, de la caridad de mis padres, y quién sabe, si la cosa no cambia, igual uno de estos días me ven en la cola de algún comedor social. Y no me avergüenzo, sería mucho peor pasar hambre por orgullo… ¿Porqué me encuentro en esta situación? Pues porque aún con todas estas premisas que os cuento, los señores del Tribunal Médico de la Seguridad Social han dicho que estoy muy bien, que como tengo muy buena cara mi salud está bien , y que a trabajar. Cuando me lo dijeron, para mi fue una gran noticia: volver a trabajar significaría dar un paso más hacia la normalidad en mi vida.
Pero nada más lejos de la realidad… En varias entrevistas me han rechazado. ¿Porqué? Pues porque 3 años de enfermedad, de vacío en un currículum brillante, no se pueden justificar así como así. Y yo he decidido llamarle a las cosas por su nombre. En cuanto oyen las palabras mágicas “He tenido cáncer”, l@s entrevistador@s deciden
que no me adapto al perfil que buscan (aunque me adapte sobradamente). Otra cuestión es el tipo de trabajo que puedo realizar: trabajo de oficina, que no requiera esfuerzo físico (mi semana de prueba como comercial no llegó a terminar, no por mi falta de aptitudes para la venta, sino por mi escasa resistencia física a pasearme la ciudad de cabo a rabo).
Me siento mucho mejor que cuando estaba con quimio, mucho mejor que con la radioterapia, mucho mejor que en los meses siguientes al trasplante de médula… Pero todavía no soy yo al 100%, no estoy al 100% de mis capacidades.
Hay cosas que no están en mi mano, solo el tiempo podrá hacer que mejoren. Pero todo lo que dependa de mí lo haré, para salir de ese pozo en el que he estado buceando últimamente, para volver a la superficie. Nuevos proyectos, muchas ganas de hacer cosas… y ahora, sólo cruzo los dedos para levantarme cada día con las fuerzas suficientes para llevarlos a cabo!
Gracias a tod@s por estar ahí. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡He vuelto para quedarme!!!!!!