En estos días he recibido una noticia luctuosa, a la que en un principio respondí con tristeza y un gran nudo en el estómago. No, no me refiero a la muerte del histórico líder del PP Manuel Fraga, ni a la de otro gallego ilustre, que aportó (y vaya si aportó!) mucho a la cultura gallega, Isaac Díaz Pardo. Que en paz descansen ambos, pero no ha sido esta la noticia triste de la que he estado pendiente. La noticia era el fallecimiento de una facebook-amiga, Yoli, una chica catalana de 37 años, con un marido y una hija pequeña. Tras una larga batalla contra el cáncer, no pudo soportar más los embis
tes de las hordas enemigas. Yoli pasó estas últimas navidades hospitalizada, con visitas restringidas. Algo no iba bien. La enfermedad avanzaba imparable. Y sin embargo, estoy segura de que, hasta el último momento, los médicos hicieron todo lo posible por ella, por alargar su vida al máximo. Sus hermosos y enormes ojos azules serán sin duda dos nuevas estrellas nacidas en el firmamento. Me queda el consuelo de que pudo al menos despedirse, pasar las últimas navidades con su familia, sus últimas vacaciones en la playa, conocer a su sobrino recién nacido, recibir un último beso y un “te amo” de su marido, abrazar por última vez a su pequeña.
En este blog siempre he dejado claro que hay que enfrentarse al cáncer con alegría, con esperanza, que hay que ser positiv@s… Y aprovecho este duro momento para recordar que también debemos ser conscientes de que aunque las posibilidades de curarnos sean elevadas, también existen otras posibilidades (esto debemos aceptarlo con serenidad y sin dramatismos), entre ellas la que le ha tocado a Yoli en esta especie de ruleta rusa caprichosa y macabra que es el cáncer…
Pero por favor, que no cunda el pánico. No hay porqué alarmarse. La muerte es una realidad más, es algo que está ahí. A todos nos llegará, en algún momento. No tiene porqué ser debido a un cáncer, de hecho muchas personas, muchísimas, más de las que imagináis, se curan, salen adelante, continúan con sus vidas y llevan una existencia feliz y longeva tras vencer a la enfermedad.
Y otras mueren. Lo mismo que muere gente en accidentes de tráfico, o de avión, ¡o de crucero! (mirad lo que ha pasado estos días en Italia), o incluso por una caída tonta, tras resbalar con una cáscara de plátano. La muerte es una posibilidad más. No hay que darle más importancia que ésa, no hay que dramatizar, ni obsesionarse con el “y si me muero!!!!????!!!???” (una pregunta que suele plantearse al menos una vez en la mente del paciente diagnosticado de cáncer, de leucemia, o de linfoma. Distintos nombres para tipificar al mismo criminal). Morir se puede morir cualquiera. No es algo exclusivo de los pacientes oncológicos en estados terminales. Pero vivir, VIVIR con mayúsculas… Eso ya es otra historia.
La pérdida de Yoli me ha hecho reflexionar en lo importante que es vivir, en lo importante que es luchar, mantener viva siempre la esperanza… Después del cáncer, cuando superas la enfermedad, cuando llegas a la ansiada meta a la que, por desgracia, no todos los pacientes llegan, te cambia la vida. Sí. Del todo. Como si hubiera un nuevo orden mundial. Quieres disfrutar cada minuto, no perderte nada, amar, ser amad@, compartir tus horas con la gente a la que quieres y aprecias (tu familia, tu pareja, tus amigos… ¡hasta con tu mascota!)
Yoli se ha ido, pero sé que su familia estará orgullosa de ella y la llevará siempre en el corazón. Como yo. Porque luchó con todas sus ganas, con todas sus fuerzas, hasta el final. Ella no tiró la toalla. Murió en el campo de batalla, como una auténtica heroína, dándonos ejemplo. Gracias Yoli por haber coincidido conmigo en esta vida. Gracias también a Erick, de Perú, y a Ricardo y Patri, de Canarias, otros caídos en el campo de batalla a los que llevaré siempre en la memoria.
A tod@s y cada un@ de nosotr@s, tengamos cáncer o no, Yoli (y Erick, y Ricardo, y Patri…) nos ha dado una valiosísima lección de vida:
“NO TE RINDAS NUNCA, NI PIERDAS LA ESPERANZA: LUCHA HASTA EL FINAL”.

Hola,
Qué noticia más dura. Yo también he pasado por un momento similar con alguien mucho más cercano, y terminas sacando fuerza de flaqueza, casi sin saber cómo…
Un saludo, te seguiré leyendo,
Jose
http://josearnedo.blogspot.com/
”Traspasemos lo existente: el futuro no es una mera prolongación del presente” [...]
Muchas gracias Jose!
Aunque siento que hayas pasado por algo así tú también… Eso sí, caigan los que caigan, la lucha contra el cáncer no cesa!!! Nos leemos!
Es muy triste volver a la realidad y darse cuenta de que hay gente que muere. Personas que dejan familias que las echaran de menos durante el resto de sus días. Yoli estes donde estes que sepas que fuiste una luchadora.