Archivo de Agosto de 2011
Según un estudio norteamericano, más de la mitad de los pacientes oncológicos podría padecer insomnio. Al parecer, las dificultades para conciliar el sueño aparecen durante el tratamiento y pueden persistir durante meses. Es justo lo que me temía: que el insomnio de caballo que comenzó a darme la lata hace un par de años, está relacionado con mi enfermedad. Hasta ahora pensaba que era mucha casualidad que mis problemas para dormir comenzasen justo después de la primera quimio, ahora con esta noticia ya me queda claro que mi insomnio poco tiene que ver con la casualidad.
Así lo desvela un estudio del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad Laval, en Quebec (Canadá), publicado en “Journal of Clinical Oncology”. La investigación, dirigida por el doctor Josee Savard, se basó en una encuesta realizada a cerca de 1.000 pacientes oncológicos que se sometieron a una cirugía, a quienes se les preguntó si tenían problemas para dormir durante la noche o para conciliar el sueño.
Según Savard, “el insomnio es un problema frecuente y duradero en pacientes con cáncer, particularmente en el nivel de síndrome”, en referencia al síndrome de insomnio, un problema que se manifiesta con síntomas persistentes, como necesitar más de media hora para dormirse por lo menos tres noches a la semana.
“Las estrategias de intervención temprana, como la terapia
cognitivo-conductual, podrían evitar que el problema se volviera cada vez más grave y crónico”, añade.
El equipo de Savard hizo un seguimiento a estos pacientes, de entre 23 y 79 años de edad, la mayoría con cánceres en etapa inicial, para ver si su sueño y los síntomas cambiaban meses después de finalizar el tratamiento. Durante el tratamiento, el 59% dijo presentar síntomas de insomnio y de ellos, casi la mitad sufrían síntomas tan graves como para ser propios del síndrome de insomnio. El índice que presentaban estos pacientes era tres veces mayor que el de la población general. Un año y medio después, el 38% de estos pacientes presentaba todavía síntomas de insomnio.
Carol Enderlin, que estudia el sueño en mujeres con cáncer de mama en la Universidad de Arkansas y no ha participado en el estudio al que nos referismos, asegura que “el sueño es realmente un gran problema para los pacientes con cáncer”. La experta recomienda a los pacientes oncológicos ser conscientes de la importancia del sueño y de un buen descanso nocturno, por lo que les sugiere que no tengan miedo de hablar del tema con su médico y le informen sobre sus cambios en el sueño, para buscar una solución antes de que se agraven.
Un dato esperanzador es que la práctica de yoga y/o tai chi podría ayudar a quienes nos desvelamos debido a habernos sometido a tratamientos para combatir el cáncer. En fin, que ya me veo en breve “haciendo posturitas” en una clase de tai chi. Si hay que ir se va, todo sea por acabar con el insomnio de forma sana y natural (la otra opción es que te receten pastillas para dormir, aunque yo prefiero probar con terapias naturales. A mí hace tiempo me recetaron este tipo de comprimidos para inducir el sueño y os puedo decir que se terminaron mis problemas de insomnio, claro que el problema después era que me pasaba no solo la noche, sino gran parte del día, durmiendo, dormitando o roncando, según el momento. ¡¡¡¡¡¡Cual marmota u oso en estado de hivernación!!!!!!!). Según Julienne Bower, de la Universidad de California, sólo en los últimos años se ha reconocido el sueño como un problema para los pacientes oncológicos. Julienne Bower lidera otro estudio del que se desprende que casi 2 tercios de las pacientes tratadas por tumores mamarios sufrían fatiga y su calidad de su sueño era deficiente.
El equipo de investigación de Bower ha comprobado la eficacia del Yoga como tratamiento contra la fatiga y el Tai Chi para el insomnio. La terapia cognitivo-conductual, que ha ayudado a otros pacientes de insomnio, también puede resultar útil. “Cuando la gente padece estrés, cuando se enfrenta a retos, lo hacen mucho mejor tras una noche de descanso”, concluye.
Tomad nota y ¡dulces sueños!
Fuentes: Reuters, Europa Press, Flickr, Neilbetter.
No es que esté trabajando en un guión para una serie de ficción del estilo de la protagonizada por el Duque, Cata y compañía. Pero pensando en lo que os quiero contar hoy, me ha salido este título… Hace tiempo conocí a una mujer muy especial para mí. Llamémosle Sarita. Pues bien, Sarita era vecina mía cuando estuve viviendo en otra ciudad, tenía casi 80 años (o quizás los hubiera cumplido ya, quién sabe… A una chica, a partir de ciertas edades, resulta hasta grosero preguntarle cuántos años tiene…) y para mí es un ejemplo de lucha contra el cáncer de mama. Sí ella lo tuvo. Y no uno, sino 2, con unos 10 años de diferencia, entre uno y otro. No sé qué pecho sufrió el ataque cancerígeno primero, pero qué más da. A Sarita la sometieron no a una, sino a dos mastectomías radicales. Por si os suena a chino mandarín, os diré que le extirparon ambos pechos, junto con los ganglios linfáticos ubicados en sus axilas y parte de los músculos pectorales. Tras la cirugía, no fue necesaria quimio, pero si radioterapia. Y el resultado fue que Sarita se curó de ambos pechos (primero de uno, y 10 años después del otro), pero perdió los dos.
Algun@ puede que se quede horrorizad@ ante lo que le sucedió a esta
valiente mujer. Le ofrecieron la posibilidad de realizarle cirugía reconstructiva, para colocarle implantes donde antes estuvieron sus mamas. Pero no la aceptó, porque a veces este tipo de operaciones puede conllevar otros riesgos, que ella consideró riesgos que no valía la pena correr. A fin de cuentas, Sarita es una mujer de los pies a la cabeza. Una mujer sin pechos, pero eso se disimula fácilmente con rellenos de silicona o de gel en el sujetador. A Sarita no le ha traumatizado en exceso la pérdida definitiva de sus pechos. Ella sabe que una mujer (un hombre también) vale por lo que es, por sus cualidades, por sus ideas, su personalidad, por su espíritu luchador, no por sus tetas. Por desgracia, no todo el mundo tiene esto tan claro hoy en día.
En España se diagnostican cada año 15.000 nuevos casos y actualmente ya se manejan cifras que indican que una de cada 16-18 españolas tendrá un cáncer de mama. Los datos que me he encontrado revelan que “en la franja de edad de 45 a 55 años, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres de nuestro país, por delante del cáncer de pulmón”. Pero está claro que si se da el fatal desenlace es porque el cáncer ha hecho metástasis y afecta a otras zonas del organismo. Así que este dato lo entrecomillamos, porque los datos sin interpretar, aislados, pueden llevarnos a interpretar negativamente las informaciones que leemos. Hay que decir además que la tasa de curación en España ronda el 60%, un porcentaje que no está nada mal.
Es FUNDAMENTAL que todas las mujeres nos realicemos autoexploraciones, basta con una al mes, para constatar que nuestros pechos están como deben estar. Sólo tardarás 10 minutos en realizarte una, y quién sabe, puede que te salve la vida. Además, a partir de cierta edad realizarse mamografías periódicas no debería ser una recomendación, sino una obligación para todas. ¿Porqué? Pues porque la detección precoz, cuando el tumor no está extendido ni ha evolucionado, hace que el porcentaje de curación se eleve casi al 90%. Cambia bastante la cosa ¿no?
Admiro de verdad a Sarita. Ahí está, años después de la segunda mastectomía radical. Ella sigue con su vida, sonríe, porque sabe que ha ganado la batalla. Sí, y porque sabe también que SIN TETAS, SÍ HAY PARAÍSO…
Fuentes consultadas: www.elmundo.es, wikipedia.
El cáncer de tiroides es el más frecuente de los tumores de tipo endocrinológico, y según José Manuel Gómez Sáez, coordinador del Grupo de Trabajo de Cáncer de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, el 80% de las personas afectadas por este tipo de cáncer, vive los mismos años que la población sana.
Este tipo de tumor es uno de los que presentan una menor incidencia en nuestro país, sin embargo es una muy buena noticia que los estudios desvelen que las afectados tienen una supervivencia similar a la de la población sana: eso se traduce en una mejor calidad de vida para ellos, y creo que es motivo más que suficiente para mostrarnos optimistas y felices, agradecidos a la ciencia, a la medicina.
El cáncer de tiroides es el cáncer endocrinológico más frecuente y, sin embargo, es raro en comparación con otros tipos de cánceres. En general, la edad media del diagnóstico se sitúa entre los 40 y los 53 años, siendo especialmente frecuente entre las mujeres de raza blanca. La mayoría suele curarse tras cirugía y rara vez produce dolor. Además, en los casos en los que la cirugía no es suficiente, se aplica un tratamiento farmacológico con yodo radioactivo, que resulta muy efectivo y fácil de tolerar. La incidencia de este tipo de tumor en España es de 9 casos por cada 100.000 habitantes, por debajo de otros países europeos.
En la mayoría de los casos no se presentan síntomas, a excepción de un
nódulo o bultito en la glándula tiroides: un bulto que puede descubrir el médico o endocrino durante un exámen físico rutinario, o que puede ser detectado por el propio paciente, palpándose el cuello. Para descartar el cáncer de tiroides o para su detección precoz es fundamental no pasar por alto un hallazgo de este tipo y comunicárselo en seguida al médico de cabecera.
Fuentes: Europa Press.
La prensa de todo el mundo habla del nuevo look del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. El mandatario venezolano fue operado el pasado 20 de junio de un tumor canceroso en Cuba, y se ha sometido en ese país a un primer ciclo de quimioterapia. No se sabe con exactitud la naturaleza del tumor, aunque distintas versiones apuntan a que puede haber sido de próstata o de colon. Chávez, de 57 años, no ha aclarado el tipo de cáncer que padece, y ha querido desmentir las especulaciones asegurando que “nada de eso es cierto, no hay presencia de células cancerígenas, pero sin embargo se decidió una quimioterapia de manera preventiva”.
No tengo muy claro si la quimioterapia puede ser preventiva, ya que los fármacos que la componen son muy agresivos. La radioterapia sí puede ser preventiva, y puede aplicarse en una zona donde hubo tumor para evitar que pueda volver a reproducirse. (Atención! Para destruir las células cancerosas microscópicas que puedan quedar presentes después de la extirpación quirúrgica de un tumor, se puede aplicar quimio, y se denomina tratamiento adyuvante. Seguramente a eso se refería Chávez. El tratamiento adyuvante se suministra para evitar una posible reincidencia del cáncer). En fin, sea quimioterapia curativa, adyuvante o preventiva, lo que nos interesa es que Chávez continuará con ella, hasta recibir la totalidad del tratamiento (no sabemos cuántas sesiones serán, depende del tipo de quimio que le estén administrando).
El líder bolivariano se muestra optimista con respecto a su dolencia, asegura que se está preparando para el segundo ciclo de quimio. Mediante una llamada telefónica a su país, que fue retransmitida por la televisión venezolana, la VTV, tan sólo 10 días después de ser operado del tumor, Chávez aseguraba que “esta batalla por la vida continúa. Esta batalla por la vida será ganada con el favor de Dios (…) y la voluntad de vivir que ha brotado como un volcán desde lo más profundo de mis entrañas”. Una voluntad de vivir que el mandatario ponía de manifiesto horas antes de esa llamada, a través de mensajes en su twitter.
Asegura encontrarse con el mejor ánimo posible, “insuperable”, según sus propias palabras, y reconoce que ha perdido peso y que el tratamiento es duro. Sin embargo, asegura estar feliz, y destaca que todavía está “en pleno proceso de una lucha que es dura y que lleva su tiempo (…) La vamos ganando y la ganaremos”.
El presidente de Venezuela incluso bromeaba hace unos días sobre los efectos de la quimioterapia: “Seguramente, dentro de pocos días ustedes ya verán a Chávez calvo, ¿Se acuerdan ustedes de Yul Brynner?, Yul Chávez seré. El cabello se va a comenzar a caer por unos meses. Es duro el tratamento para rehabilitar, para que se generen las células”, señalaba.
Y hoy sí hemos podido ver a Hugo Chávez, no calvo, sino con el pelo rapado y algunas pequeñas calvas, efecto de la quimio. El mandatario bolivariano hacía hoy su primera aparición pública en la ceremonia de juramento de varios de sus nuevos ministros, y lo ha hecho con un nuevo “look”.
Chávez, con humor, ha afirmado “is my new look (es mi nueva imagen)”, y
ha explicado que la quimio “ataca con prioridad aquellas células del cuerpo que experimentan rápido crecimiento”, entre las que ha citado el folículo capilar. “Eso indica que está funcionando el tratamiento”, ha asegurado.
Algunos de los ministros no pudieron acudir al acto, por mandato médico, ya que tenían síntomas de gripe o resfriado y no pueden acercarse al mandatario, porque tiene las defensas bajas debido a la quimio…
Qué me vas a contar Chávez, que ya sé de qué va eso. Y much@s de vosotr@s seguro que también.
Fuentes consultadas: Europa Press, Agencia EFE, Reuters, Faro de Vigo, Público, www.diariovasco.com.
