Ya os había comentado que la entrevista era larga, interesante e intensa ¿no? Esta es ¡la segunda parte! ¡Que la disfruteis!
Para la psicóloga Marta Lazcano, que el paciente olvide de vez en cambio su condición de “enfermo de cáncer” es una cuestión crucial, ya que “la persona además de ser un enfermo de cáncer es muchas otras cosas . El papel que le ha tocado vivir como afectado de cáncer, no es el único que ha de desempeñar en su día a día”- asegura. “Afortunadamente una misma persona además de enfermo es también hombre/mujer, padre/madre, hijo, pareja, profesor, estudiante,amigo, etc. El enfermo de cáncer está capacitado para desempeñar muchas de las actividades y roles que ya antes de padecer la enfermedad realizaba, pero incluso otras que quizás hasta el momento no se le habrían ni si quiera ocurrido”. Esto sin duda, nos encanta oírlo. ¡Así se habla Marta! “La mejor forma de evadirse de la enfermedad es tratar de seguir realizando, en la medida de lo posible, aquellas actividades que antes se realizaban. Seguir muy en contacto con aquellos que nos hagan sentir bien. Tratando de impedir que sea la enfermedad la que te venza a ti”- recalca nuestra psicóloga.
Marta nos habla de cómo afecta el cáncer a la vida “normal”, o mejor, a la vida “rutinaria” de una persona.“La enfermedad y sobretodo sus tratamientos pueden generar un desgaste físico y emocional importante que puede afectar en ciertos momentos a todas o varias áreas de la vida de la persona, entre ellas la vida laboral”- nos cuenta.
Y en ámbitos como la vida sexual… ¿también afecta? “Si, es habitual que
aparezca algún tipo de disfunción o problema sexual, esto es particularmente cierto en algunas localizaciones tumorales tales como colorrectales, ginecológicas, urológicas y mama. Además se pueden dar trastornos de la imagen corporal y de la autoestima que acaban por dificultar en gran medida las relaciones sexuales”.
¡Chic@s, ya sabéis! ¡Arriba esa autoestima! Lo importante es no obsesionarnos con nuestra imagen, ya que su deterioro por causa de los tratamientos o de la enfermedad en sí es algo transitorio, no nos vamos a metamorfosear en “gremlims” ni nada por el estilo… En esencia seguimos siendo nosotr@s… Con más o menos kilos, con más o menos pelo, más o menos hinchados… Pero nuestra esencia, la persona que somos, ésa… ¡Es la misma! Marta nos habla de la importancia de mantener la autoestima durante la enfermedad… “La Autoestima es simplificando, el amor que una persona tiene hacia si misma. Este amor está estrechamente relacionado con la imagen que uno tiene de si mismo, la belleza y la estética. Recibir un diagnóstico de cáncer supone un acontecimiento muy estresante que influye en esta imagen, y si a eso se le añade que en ocasiones se caen el pelo, las cejas y las pestañas, la cara se hincha, el tono de piel cambia, que hay que sufrir una mastectomía u otro tipo de cirugía… Todo esto puede suponer la demostración externa de que se está enfermo y como es lógico, puede hacer que ese amor propio caiga en desánimo”. Por ello, según nos explica esta psicóloga, es importante trabajar la autoestima y reforzar reflexiones como la siguiente: “ no soy yo, esto es la enfermedad. Me he quedado sin pelo, pero volverá a salir moreno
y hermoso como siempre”.
Marta Lazcano afirma rotundamente que es importante que el paciente se sienta a gusto consigo mismo, con su imagen y su aspecto físico. “Desgraciadamente el cáncer hace que esto a veces sea difícil”- señala- “por ello quizás haya que prestar especial atención y cuidados con respecto a antes de padecer la enfermedad. Pero existen numerosos trucos para que este impacto que la enfermedad tiene sobre nuestro aspecto sea menor, como pueden ser el uso de pelucas, el pintarse las cejas, o el asistir a cursos de maquillaje reparador”. Según nos cuenta la psicóloga, la Fundación Grupo IMO ofrece talleres gratuitos dedicados a la imagen corporal y la autoestima, para ayudar a quienes han superado el cáncer o todavía lo siguen padeciendo. Se dirigen concretamente a pacientes con cáncer de mama.
Tras hablar de su faceta profesional, queremos conocer a la persona. Nos
recomienda que leamos el libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”, de Oliver Sacks. Y en cuanto al cine, nos invita a ver “La vida es bella” (Roberto B
enigni) y “Mi vida sin mí” (Isabel Coixet). (Marta, como buena psicóloga, lo que quiere es que lloremos y descarguemos tensiones, yo las he visto las 2 y aviso: pañuelo en mano, por si acaso). A Marta Lazcano el azul no le parece un color frío, como suele estar catalogado, es más para ella transmite energía y optimismo. Además, para animarnos en un día gris, nos recomienda escuchar “I will survive” de Gloria Gaynor, y “You really got me” de The Kinks.
La entrevista estaba llendo demasiado bien, pero ahora el canguro se pone serio para reprender a Marta porque ¡fuma! Eso sí, reconoce que es un hábito nada recomendable para la salud, y nos explica que pasa épocas en las que apenas fuma. Para ella el cigarrillo es una cuestión “social”, ya que nos cuenta que fuma cuando está con sus amistades y cuando sale de juerga. Entre semana “cambia el chip” y según nos cuenta no le cuesta estar sin fumar. Además, Lazcano Larkin considera que la educación debería incidir en la importancia de mantener hábitos saludables, como por ejemplo una buena alimentación y el ejercicio físico. Su estilo de vida es menos saludable de lo que a ella le gustaría, sin embargo Marta recalca que es cada vez más consciente de la importancia de llevar una vida sana: “Me pondría un 6 porque esta mayor conciencia en un futuro compensará a la escasa práctica actual”- señala.
Atención a la interpretación que Marta hace a priori de La terapia del canguro: “Creo que has elegido este animal porque el canguro quizás sea algo tímido, a veces huye ante señales o situaciones en las cuales el peligro es menor del que creen. Sin embargo, si se sienten amenazados, cambian de carácter y utilizan la uña corva y muy afilada de sus patas posteriores para defenderse con éxito”. Vaya, yo no pensaba en la uña corva esa, pero ya que lo dices Marta… J “De alguna forma la terapia del canguro es una forma de hacer frente a las adversidades y de defender aquello a lo que toda persona tiene derecho, que es tener una calidad de vida digna . Quizás se presentó en un principio como una iniciativa algo tímida también, pero a día de hoy ha llegado a alcanzar gran fuerza y estoy segura de que seguirá haciéndolo. Al igual que el canguro con sus crías en la bolsa marsupial, esta iniciativa supone un espacio donde poder ofrecer unos cuidados y atenciones específicos”.
Con sus palabras, ¡Marta hace que se nos suban los colores! Y mirad que es difícil (sino casi imposible) que un canguro se sonroje… Pero no terminan aquí sus elogios (¿debería “censurar” la entrevista y eliminar esta última parte para evitar que al canguro se le suba a la cabeza tanta alabanza? ¡Leed, leed!). Porque cuando pregunto a Marta qué le parece la iniciativa, y si la recomendaría a sus pacientes que padecen cáncer, asegura que le parece un proyecto muy interesante, ya que “nos permite acercarnos a una realidad presente de una forma u otra en la vida de todos. Sirve como medio de consulta pero además nos sirve también como forma de catarsis puesto que nos permite compartir con los demás nuestras experiencias. Creo que es una iniciativa muy valiente por tu parte Vanesa, además de ser algo de gran utilidad. Es como un “chute” de optimismo y vitalidad que puede considerarse como ejemplo a seguir tanto para los que padecen cáncer como para los que no”.
Por si esto fuera poco, Marta no duda en que nos recomendaría a sus pacientes: “por supuesto, es una herramienta que puede ser de gran ayuda, ya que la idea es que proporcione información que en ocasiones se nos puede escapar y además supone un medio de apoyo emocional, por que el compartir experiencias con gente que te entiende y el poder expresar lo que se siente o lo que a uno le inquieta es de gran ayuda terapéutica”.
Su mensaje para quienes lean el blog: “como bien dice la autora del blog, queda mucho por vivir, mucho por aprender y mucho por disfrutar… ¿Te unes al canguro?. Estas dos frases reflejan con gran exactitud mi actitud ante la vida. No podría expresarlo mejor”.
¡Y nosotros lo vamos a tener difícil para encontrar una psicóloga mejor!