Archivo del 3 de Noviembre de 2010
Las frambuesas negras son muy eficaces para prevenir los tumores colorrectales en dos modelos de ratón de la enfermedad, según un estudio de la Universidad de Illinois en Chicago (Estados Unidos) que se publica en la revista ‘Cancer Prevention Research’.
El cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común y la segunda causa de mortalidad por cáncer en hombres y mujeres, sólo en los Estados Unidos, según el Instituto Nacional del Cáncer de este país.
Estudios previos han descubierto que las frambuesas negras tienen propiedades antioxidantes, anticancerígenas, antineurodegenerativas y antiinflamatorias y el trabajo actual examinó su capacidad para prevenir el cáncer de colon. Según explica Wancai Yang, responsable del estudio, “veíamos las frambuesas negras como un producto natural muy potente y de fácil acceso”. Los investigadores se centraron en las interacciones de los factores genéticos y nutricionales en el desarrollo del cáncer intestinal y la prevención tumoral.
Los científicos utilizaron dos variedades de ratones, Apc1638 y Muc2, que tenían cada uno un gen específico desactivado que llevaba a que los ratones desarrollaran tumores intestinales o colitis. La colitis es una inflamación del intestino grueso que puede contribuir al desarrollo de cáncer colorrectal.Ambas variedades de ratón tomaban una dieta al estilo occidental de alto riesgo, alta en grasas y baja en calcio y vitamina D, o la misma dieta suplementada con un 10 por ciento de polvos de frambuesa negra secados mediante frío durante 12 semanas.
Los investigadores descubrieron en ambos tipos de ratón que la dieta con suplementos de frambuesas negras producía un amplio rango de efectos protectores en el intestino, colon y recto e inhibía la formación de tumores. En los ratones Apc1638, la incidencia tumoral se reducía en un 45 por ciento y el número de tumores alrededor de un 60 por ciento. Los investigadores descubrieron que las frambuesas negras inhibían el desarrollo tumoral al suprimir una proteína, conocida como beta-catenina, que se une al gen APC.
En los ratones Muc2, la incidencia tumoral y el número de tumores se reducían en un 50 por ciento, y las frambuesas negras inhibían el desarrollo tumoral al reducir la inflamación crónica asociada con la colitis.
Los investigadores señalan que dado que las frambuesas negras no sólo previenen el cáncer sino también la inflamación, también podrían proteger contra otras enfermedades como la enfermedades cardiacas.
Foto: WIKIMEDIA COMMON
FUENTE: Europa Press
Un estudio publicado este martes en la revista médica “The Lancet” recomienda aplicar la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a hombres que practican el sexo anal con otros hombres para prevenir y frenar los casos de cáncer anal.
El informe, dirigido por Jane Kim de la Universidad de Harvard (EE.UU.), destaca que actualmente no hay programas sanitarios de prevención de esta enfermedad de transmisión sexual y destacó que las políticas de vacunación serían muy eficaces y poco costosas.
Kim estudió el caso concreto de Estados Unidos, donde 2.100 hombres fueron diagnosticados con cáncer anal en 2009, un año en el que 260 enfermos murieron a causa de esta dolencia.
Los responsables mayoritarios de la enfermedad son los tipos 16 y 18 del VPH, que están detrás del 70% de los casos de cáncer cervical en mujeres y del 80% de casos de cáncer anal en hombres.
La investigadora recordó que la vacuna cuádruple contra los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH se aplica rutinariamente contra el cáncer cervical en niñas y que ha demostrado una alta eficacia contra las lesiones anales en hombres jóvenes que practican sexo anal.
El problema, admitió Kim, es que el mayor nivel de eficacia se logra si la vacuna se aplica durante la adolescencia y que en ese momento hay una serie de tabúes sociales y de falta de identificación sexual que impiden llegar a todos los individuos.
Kim citó como obstáculos “la edad a la que la gente se reconoce como practicante del sexo anal entre hombres, la voluntad de dar a conocer la identidad sexual a otros y el estigma social que supone la vacunación contra una infección transmitida vía sexual”.
Por eso, reconoció que “una vacunación de rutina de todos los hombres y niños puede no ser la mejor manera para prevenir el cáncer anal y las verrugas genitales en hombres que practican sexo anal”.
“Por contra, los programas que se centran en la vacunación contra el VPH en hombres de edades avanzadas (por encima de los 26 años), cuando un mayor número de varones reconocen abiertamente su sexualidad, puede ser un buen enfoque para llegar a un grupo que presenta un alto riesgo”, concluyó la investigadora.
FUENTES: EFE, www.eluniverso.com.