Archivo de Junio de 2010
Desde el momento en que a uno le diagnostican la enfermedad, debe mantener la calma y pensar que no se trata de algo definitivo o que no tenga solución. Costará más o menos, pero hay posibilidades de curación, gracias a los avances médicos y farmacológicos.
Es importante que el paciente se adapte a la nueva situación, con los cambios que desde el momento del diagnóstico experimentará su vida. También la familia, la pareja… deben adaptarse a esos cambios. Hay que celebrar los pequeños logros que se van consiguiendo, y ante posibles problemas seguir adelante sin “ahogarse” en ellos. Paso a paso, etapa a etapa.
La ACTITUD del enfermo juega un papel fundamental en su curación. Evitar deprimirse o autocompadecerse, asumir la situación como una etapa más de nuestra vida, que tarde o temprano quedará para el recuerdo, y mantenerse positivo, tratando de sacar algo bueno de una experiencia tan dura son los mejores consejos que os puedo dar desde mi experiencia.
Hasta el próximo salto del canguro!
